MARIA DE LA CRUZ

“No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca” /J 15,16/

Me llamo Sor María de la Cruz López Nieto. Nací en 1929, en un pueblo de Badajoz – La Parra, y fui la menor de cinco hermanos.
Desde niña entré en contacto frecuente con las hermanas clarisas que vivían en el mismo pueblo por una tía que vivía al lado del monasterio. Como cada año se celebraban allí las fiestas de Santa Clara y San Francisco tenía la oportunidad de participar en ellas e ir poco a poco conociendo la espiritualidad franciscana, y al mismo  tiempo, iba descubriendo mi vocación.
Antiguamente, la mayoría de edad eran los 21 años, razón por la cual esperé hasta cumplirlos. El día después de mi cumpleaños ingresé en el monasterio. Mis padres lo aceptaron, pero para poder realizar aquello a lo que me sentía llamada, tuve que dejarlos al cuidado de mi sobrina, hija de mi hermana Carmen. Luego, el Señor me concedió la gracia de acompañarles en el momento de su fallecimiento.
Los primeros 25 años de mi vida religiosa los viví en el monasterio de la Parra. Después estuve 3 años en el convento de las clarisas en Almendralejo para finalmente llegar a la comunidad de Santa Ana en la que vivo actualmente desde ya hace 30 años.
Doy gracias al Señor por haberme llamado a vivir según esta forma de vida, donde puedo disfrutar junto a mis hermanas de los momentos gozosos y también compartir los que resultan más difíciles.