«¡Ve, paloma mía, mi mensajera pascual, anuncia a mis hermanos! Pues esto es resucitar y vivir: proseguir el anuncio, llevar la llama. Ser útil en mis manos para la edificación de mi reino en los corazones. Continuar el latido de mi corazón. Y ellos tampoco te creerán a ti, como tú misma no creíste: pues la vida reflejada en ti iluminará también a partir de ti el convencimiento de la vida y transformará sus atrofiados sentidos».

(El corazón del mundo, Hans Urs Von Balthasar)

En el corazón del mundo y en medio de él, como Iglesia orante y fraternidad creyente, os anunciamos el gozo del corazón liberado de su incredulidad: ¡Verdaderamente ha resucitado el Señor!

¡La comunidad de hermanas Clarisas del Monasterio de Santa Ana, os desea una santa Pascua de Resurrección!